
Siempre estaba conmigo, con su abrazo se pegaba a mi piel, cubría mi pecho y hasta parecía flotar… Nos tocábamos, nos revolcábamos en los parques, en las plazas…
Me hacía sentir seguridad, comodidad, compañía… era todo cuanto podía imaginar en un tarde nublada, en una noche sensual, en un día soleado… pero las relaciones se deterioran con el tiempo.
Hice todo cuanto pude para mantener lo nuestro, pero lo que teníamos se rasgaba, se rompía, quedaban pocos hilos de lo que nos mantenía juntos…en la soledad nos acercábamos cuando nadie nos veía y nuestros encuentros comenzaron a ser furtivos, como amantes conocidos de una época que ya había acabado…
Nos costó mucho separarnos. Los agujeros eran cada vez más grandes, lo que había se había roto y desgastado… pero como uno no abandona nunca lo que amó, aún conservo mi camiseta blanca… y a veces, muy de vez en cuando…todavía dormimos juntos.
Me hacía sentir seguridad, comodidad, compañía… era todo cuanto podía imaginar en un tarde nublada, en una noche sensual, en un día soleado… pero las relaciones se deterioran con el tiempo.
Hice todo cuanto pude para mantener lo nuestro, pero lo que teníamos se rasgaba, se rompía, quedaban pocos hilos de lo que nos mantenía juntos…en la soledad nos acercábamos cuando nadie nos veía y nuestros encuentros comenzaron a ser furtivos, como amantes conocidos de una época que ya había acabado…
Nos costó mucho separarnos. Los agujeros eran cada vez más grandes, lo que había se había roto y desgastado… pero como uno no abandona nunca lo que amó, aún conservo mi camiseta blanca… y a veces, muy de vez en cuando…todavía dormimos juntos.