
Un paisaje conocido, verdad? Una ciudad que no para de moverse, de agitarse en cuatro ruedas, en dos, en un caos tan cotidiano que su velocidad ya no abruma. La cosa es encontrarse en esta urbe de cemento...
METROPOLISPalpitan los rostros encendidos de vos;
calles lastimadas,
edificios que me esconden,
autos que van hacia ti…
y no llegan.
Te busco entre los andenes vacíos
y los cigarrillos apagados;
te confundo,
te imagino,
te pierdo.
Palpita tu rostro
cuando en la ciudad de mi necesitarte
para el último tranvía,
me saludas
te despido
y cuando aún no se ha ido
comienzo nuevamente…
a buscarte.